El Ateneo

Breve historia desde los comienzos hace décadas de esta institución.

Saludo del Presidente

Como Presidente del Ateneo de Chiclana mi más cordial bienvenida y mi agradecimiento a todos aquellos que se interesan y se han interesado en visitar nuestra página web. En primer lugar e históricamente, debo hacer referencia a la figura de D. Dionisio Montero Valenzuela, verdadero impulsor de esta institución junto a un grupo de personas y que, por imperativo de la vida y de la edad, ya no está entre nosotros. Fue nombrado presidente honorífico, un año después de su fallecimiento en el año 2005, y ocupa un lugar privilegiado en nuestra historia y nuestra memoria ya que nos dejó como legado su constancia en el trabajo y su vocación cultural y humanista. Es esa herencia, uno de los motivos, la que nos impulsa a afrontar con entusiasmo nuestra actividad al frente del Ateneo.

La vida del Ateneo de Chiclana ha sido hasta hoy intensa, y en su trayectoria, de trece años, hemos ido cimentando un objetivo para nosotros fundamental en nuestra ciudad, como ser referente cultural independiente y libre, para ello durante estos años hemos llevado a cabo una diversa y densa programación cargada de actividades, contemplando una variada temática y formato, en la múltiples actividades organizadas (conferencias, tertulias, exposiciones, etc.), consiguiendo con ello una consolidación dentro del ámbito cultural y que nuestro Ateneo sea un lugar de encuentro, diálogo y convivencia. Nuestro empeño es que todo ello redunde en beneficio de todos aquellos que compartan con nosotros esas actividades y, entre otras vicisitudes, de conocer nuestra historia.

Como entidad privada tenemos muy presente que los socios ateneístas son protagonistas y objeto de prioridad en todo nuestro quehacer. La posibilidad de contribuir, modestamente, desde esta institución al fortalecimiento de la sociedad civil, al traslado a la opinión pública de ideas y tendencias, a la apuesta, en suma, por el pluralismo político, cultural y social, consustancial a los modernos Estados de derecho, es santo y seña de nuestro quehacer.

Nuestro compromiso es, también, desempeñar un papel relevante en la vida cultural de nuestra ciudad, contribuyendo al conocimiento de la historia local, así como otros aspectos a través de los diversos actos programados, procurando ser un eje referencial dentro de las asociaciones chiclaneras, lo que inexcusablemente nos obliga a tratar los temas sin partidismos ni ideas preconcebidas, es por ello una entidad abierta y plural que contribuye a la convivencia y, a ser posible, elevar el ambiente cultural en nuestra querida ciudad.

Nos motivan especialmente las muestras de aliento reflejadas en el libro de honor del Ateneo por quienes, a lo largo de nuestra andadura, han tenido a bien colaborar y participar con nosotros compartiendo sus conocimientos e inquietudes a través de sus conferencias, exposiciones, coloquios, etc. La calidad personal, las cualidades profesionales y la variedad de adscripción de todos ellos son un reflejo significativo de las distintas facetas a las que hemos dedicado nuestra atención. Y siempre le estamos y estaremos agradecidos por la dedicación de su tiempo, predisposición y amabilidad

Francisco Fernández Escalante

Presidente, Ateneo de Chiclana

Junta Directiva

Desde septiembre de 2018, la Junta Directiva del Ateneo Literario, Artístico y Científico de Chiclana de la Frontera, está formada por los siguientes componentes:

  • Presidente: Francisco L. Fernández Escalante
  • Vicepresidente: Juan Jesús Benítez Corpas
  • Vicepresidente Económico: José Gómez Vela
  • Secretario: Luis Capote Martínez
  • Vocal: Jesús Caballero Palomar
  • Vocal: Eladio Moreno Moreno
  • Vocal: Miguel González Saucedo
  • Vocal: Ildefonsa Delgado Iglesias
  • Vocal: Virginia Sánchez Moreno
  • Vocal: Juan Gómez Vela
  • Vocal: José Raya Gómez
  • Vocal: Emilia Expósito Dominguez
  • Vocal: Isabel López Guerrero
  • Vocal: Jesús Romero Aragón

Breve Historia

El actual Ateneo Literario, Artístico y Científico de Chiclana vio la luz en el Teatro Moderno en Febrero de 2003. Un nuevo proyecto surgido bajo los auspicios y gracias al esfuerzo de D. Dionisio Montero Valenzuela y un reducido grupo de ciudadanos que se constituyeron socios fundadores.

La primera junta quedó constituida por D. Dionisio Montero Valenzuela como Presidente y D. Blás Meléndez Virués como Vicepresidente.  El Ateneo de Cádiz fue, y sigue siendo, un pilar fundamental en nuestros inicios y desarrollo gracias a su inestimable apoyo y colaboración. Desde que en 2005 nos dejara D. Dionisio, varios han sido los presidentes, D. Jaime Pastor Rosado, D. Juan Gómez Vela y D. Francisco Fernández-Escalante, continuando todos con el espíritu abierto y plural característico del Ateneo de Chiclana.

Misión

El Ateneo de Chiclana es una institución cultural privada que nació con un fin concreto: fomentar cuanto significa educación, cultura, arte y libertad de ideas. Tenemos asumido, de manera  altruista  que  nuestra labor ha de consistir en  apoyar, defender, promocionar, divulgar y cultivar aquellos valores culturales y sociales que puedan ennoblecer, y al mismo tiempo dignificar, a todos los que se quieran acercar y participar de este ilusionante y útil escenario para la ciudadanía, y todo ello en sus más variados ámbitos de expresión y colaboración con instituciones y asociaciones.

A Dionisio Montero

“Tardará mucho tiempo en nacer, si es que nace” dijo Lorca de un hombre excepcional. Pero de cuando en cuando nacen y habitan entre nosotros, enriqueciendo nuestras vidas y el mundo que nos rodea. Es entonces cuando, en su ausencia, comprendemos que su luz no ha sido, por su brevedad, escasa, y que su compañía, que hubiésemos querido más duradera, fue, sin embargo, insuficiente.

Hubo quien afirmó que “El amor es más fuerte que la muerte” y que vivir es decir al otro: “Tú nunca morirás mientras yo viva”. Si es así, como ciertamente queremos, tendremos más bien que decir, parodiando al poeta: “Tardará mucho tiempo en morir, si es que muere”. Sin más herramienta en nuestras manos que nuestro pequeño cariño cotidiano contra tu ausencia grande, pero nunca más grande que tú.